Cierra los ojos un instante, Isael. Imagina que estás en un círculo de mujeres en Guadalajara, velas rojas rodeando el espacio, aromas de rosa y pachulí flotando pesados. En el centro, Anita, tantrika pura, con ojos que ven más allá de la carne. Su voz es suave pero firme, como una caricia que empieza en el clítoris y sube hasta el corazón. Este blog, tantrawithanita.com/mujer-tantrika, es eso: un templo vivo para mujeres que reclaman su poder sexual como derecho divino, pero también una invitación abierta a hombres como tú que quieren aprender a honrar esa fuerza sin poseerla.
El programa “Mujer Tantrika” (formación 2025-2026) y su blog son un viaje de 9-12 meses que combina tantra clásico, neo-tantra y prácticas femeninas modernas. No es “sexo para mujeres”; es despertar la shakti dormida que vive en cada célula femenina (y en el lado yin de todo hombre).
Uno de los pilares es el yoni egg (huevo de jade o cuarzo rosa). El post principal explica: “El yoni egg no es un juguete; es un espejo del útero. Cuando lo insertas con intención, te enseña a sentir tu interior sin necesidad de penetración externa”.
Ritual detallado de yoni egg (paso a paso):
Limpieza sagrada: hierve el huevo 10 min o limpia con agua salada y luna llena. Elige jade para grounding o cuarzo rosa para amor propio.
Espacio: altar con espejo, vela rosa, aceite de rosa mosqueta. Desnúdate frente al espejo, acaricia tu cuerpo entero como si fueras la primera vez que te tocas.
Respiración uterina: siéntate en loto o mariposa. Mano en el útero. Inhala profundo, siente cómo el aire baja al bajo vientre. Exhala soltando cualquier tensión. 10 ciclos.
Inserción: lubrica el huevo con saliva o aceite natural. Introduce despacio, sin fuerza. Deja que el cuerpo lo acoja. Si hay resistencia, respira y visualiza el útero abriéndose como flor nocturna.
Contracciones conscientes: una vez dentro, contrae kegel suave al inhalar (aprieta el huevo hacia arriba), relaja al exhalar. Siente cómo la energía se mueve: del yoni al sacro, al plexo solar, al corazón. Haz 3 rondas de 20 contracciones.
Meditación orgásmica: sin mover el huevo, visualiza olas de placer subiendo desde el útero. No busques clímax genital; deja que el orgasmo se expanda al pecho, a la garganta, a la cabeza. Muchas sienten vibraciones internas, calor que sube por la columna, lágrimas de liberación.
Integración: quita el huevo con cuidado. Abraza tu vientre. Escribe en un diario: ¿qué emociones salieron? ¿Qué poder sentiste?
Beneficios que detalla Anita: sanación de heridas sexuales (abusos, vergüenza, partos traumáticos), aumento de sensibilidad interna, orgasmos uterinos y de cuerpo entero, mayor confianza en la cama, mejor conexión con ciclos menstruales (el huevo ayuda a regular y honrar la sangre).
Otro post poderoso: “Danza orgásmica: mueve tu shakti”. Guía para bailar desnuda frente al espejo o en círculo: movimientos ondulantes de caderas, giros de pelvis, arqueo de espalda. No es baile sexy para otros; es expresión de la diosa que goza su propio cuerpo. Visualiza energía subiendo por la columna mientras bailas. Muchas terminan en meditación orgásmica espontánea, sin toque.
Posts relacionados: “Sanación de heridas sexuales femeninas” (cómo usar tantra para liberar culpa católica/mexicana), “Meditación orgásmica sin genitales” (orgasmo por respiración y visualización), “Círculos de mujeres tantrikas” (cómo crear o unirse a uno en CDMX/Guadalajara).
El lenguaje es empoderador y poético: “Tu yoni no es un lugar que se llena; es un universo que se expande”. “La diosa no pide permiso para gozar; goza porque es su naturaleza divina”. Invita a hombres: “Lee esto para aprender a tocar a una mujer como si tocaras a la diosa misma: con reverencia, presencia y sin prisa por tu propia liberación”.